martes, 26 de octubre de 2010


Schopenhauer dice que tanto la vigilia como el sueño son hojas del libro de nuestra vida; la única diferencia es que la primera es como leer de corrido, y el segundo, hojas sueltas y al azar.

Me recuerda un poco al sentimiento de la vida viajera: mi casa está ahí, en algún lugar, pero yo, esta noche, bien puedo llegar o no llegar. Si quiero demorarme en el baño, o si quiero dormir calientita en una cama, tengo que hacer memoria: ¿dónde estoy? ¿dónde pasaré la noche? (sobre esto último, por cierto, sólo cabe especular). Las respuestas dependerán de la página en que me encuentre, y no parece tener nada que ver con la secuencia lineal de los libros.

¿Saben si Cortázar era schopenhaueriano?

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