domingo, 29 de mayo de 2011

¡Ya, concéntrate!

"...que aún después se haya puesto a platicarme quién sabe qué cosas mientras me abrazaba, hablando sin parar como un demente, hasta que tuve que decirle: "¡Ya, concéntrate!" (...) sus soliloquios eran afrentas intolerables que tuve que frenar, como las mujeres que no permiten que les hablen golpeado o que les armen escenas de celos"

Pequeño escritorio rosa

Finalmente dejé al pobre de Tooru, pero no el aura de su pozo iluminado, de la casa sola, de la tintorería y de la cafetería el día en que desapareció su esposa - yo en el ámbito de mi recámara donde el sol entraba a través de las cortinas; luz redonda y tenue en torno a mi pequeño escritorio rosa.

Ay mamá, qué día dorado / Ojalá que hubiera durado






Compendio del sueño-vigilia

Se amplía el tema, se amplía el beso

¿Yo alguna vez supe de eso?

La jurisprudencia de tu piel, el derecho en tu musculatura

Locura es cuando todo mi vocabulario lo tiene tomado

la academia del sueño y la vigilia